Guía esencial sobre cirugía estética

Guía esencial sobre cirugía estética

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Cirugías estéticas, una guía esencial

Las cirugías plásticas son la tabla de salvación para muchas, ¿Quién lo duda?, qué hubiera pasado con la autoestima de millones de mujeres de no haber pasado por un quirófano para arreglar y eliminar esos defectitos, excesos y errores de la naturaleza. No siempre la perfección sonríe. En ocasiones, las manos del cirujano y el poco cuidado de la paciente provocan algunos peligros, que pueden convertir el sueño en una mala experiencia.

¿Por qué no aceptarlo? somos esclavas de la estética. Cuando las dietas, las limpiezas de cutis, los gimnasios y las pastillas milagrosas fallan, sólo hay un destino seguro para acabar con esos defectos que atormentan y no dejan vivir: la cirugía, que se ha convertido en una especie de religión, ante la cual miles de fieles sucumben y la practican cuantas veces sea necesaria.

Parece que todo lo puede y todo lo hace; su capacidad de transformación atrapa y a veces ciega; por eso, los especialistas quieren dejar claro que es una herramienta y una solución, pero no la hada madrina que concede cualquier deseo. Además, todo en la vida conlleva riesgos y la cirugía plástica no es la excepción.

 

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Cirugías estéticas, una guía esencial

 

¿Necesidad vital o psicológica?

Quizás hayan muchos, pero sólo pocos cirujanos son verdaderos artistas y creadores. Sus manos de seda deben recorrer milimétricamente cada palmo del cuerpo para esculpirlo y tallarlo casi a imagen y semejanza de los anhelos de cada mujer. Ninguna incisión puede dejar sus huellas, la satisfacción es el objetivo primordial ante la obra realizada.

«La cirugía estética es una psiquiatría quirúrgica, una persona se somete a una operación para sentirse bien consigo misma, ésa es su razón de ser… «, explica un médico consultado. Es una actividad del día a día. Sus ventajas radican en la constante simplificación de las técnicas, recuperaciones relativamente cortas y por supuesto el gran bienestar que provocan.

Pero qué pasa cuando el ideal choca con una realidad post-operatoria diferente, «por lo general no debería pasar, las conversaciones preliminares entre cirujano y paciente se basan justamente en saber cuáles son las expectativas, ubicar a la persona con los pies sobre la tierra y comunicarle hasta dónde llegarán los beneficios. Si los deseos son muy superiores a los que la ciencia puede ofrecer, es preferible no operar porque siempre prevalecerá la inconformidad», comenta el especialista.

Hay que dirigir a las chicas y no tan chicas de acuerdo al gusto que tienen, el arreglo debe ser cónsono con la personalidad, altura, forma, corpulencia, etc… En ocasiones hay excesos y exageraciones, la naturalidad de un retoque está determinada por los objetivos que se pretendan. Si persiste la idea de ser una Pamela Anderson, no habrá cirujano que haga entrar en razón a la mujer. La mayoría de las operaciones usualmente ocurren entre los 39 y 45 años. No pueden hacerse ni muy precoz ni muy tardíamente para que el cambio pase desapercibido.

Los errores bajo control

En medio de una conversación entre un cirujano y una inconforme fémina, él dice: «sí, no hay problema, vente cualquier tardecita, te hacemos un recorte por acá, otro por allá…». Pausa -hablan del otro lado del auricular- y continúa el artista: «¡ah, no, eso si que no, nada de viajes, necesitas unos días de reposo para que no surja ningún inconveniente ni tropiezo!».

En principio, la cirugía plástica presenta pocos riesgos, si la persona toma todas las medidas debidas no debería sufrir ninguna complicación. Los peligros son mínimos y extremadamente raros comparados con el resto de las cirugías, enfatiza el especialista. Hay tres factores que pueden aportar algún obstáculo en lo que se supone debe ser una estancia tranquila y sencilla, a veces de pocas horas en la clínica: algo pasó con el bisturí y el médico, la paciente no siguió las indicaciones o su organismo no reaccionó bien, pues la evolución de una misma cirugía difiere de cuerpo a cuerpo.

Es importante un buen estado de salud para acudir a la cita con la belleza. De allí, que a las pacientes con más de 40 años se les practiquen exámenes de laboratorio, electrocardiogranas, rayos X del tórax, es decir, un diagnóstico general para conocer sus condiciones. Siempre surge la pregunta sobre el terrible monstruo -para algunos- de la anestesia, ese letargo puede producir efectos en individuos riesgosos (problemas pulmonares, cardíacos, etc.) «pero en cirugía plástica el paciente no está enfermo, es más bien un cliente… por lo tanto, las probabilidades de sufrir problemas por esta causa no son altas», asegura el cirujano.

Si un “defecto” se convierte en una verdadera angustia, sólo hay que armarse de valor y adentrarse en una sencilla operación, que puede devengar resultados muy satisfactorios. No hay que ser exagerados en las exigencias. Lo perfecto es enemigo de lo bueno. El valor espiritual que posee la cirugía es apuntalar la autoestima. Así que si gozas de buena salud, consulta a un médico consciente y los riesgos no formarán parte de tu visita estética.

Conociendo los tipos de cirugías estéticas

La lista de operaciones a las que una mujer puede someterse para mejorar su aspecto físico es casi infinita, conocer las bondades, tiempo y, por supuesto, riesgos que conllevan algunas de ellas puede ayudarte a tomar la decisión final.

Cirugía facial

Implica el tratamiento no sólo de la piel sino de la musculatura, esto permite resultados más naturales, más duraderos y devuelve el contorno facial que se ha perdido. Se hace estiramiento sobre los músculos y después se coloca la piel sin que tenga mucha tracción. No hay una manera de evitar la forma de corte tradicional; mediante la cirugía endoscópica las incisiones son menores, pero son muy parciales y tiene indicaciones muy específicas es personas muy jóvenes.

  • Tiempo: dos horas.
  • Anestesia: local o general, depende del temperamento de la mujer.
  • Riesgos: la formación de hematomas se presenta en un 2% de los pacientes. En una piel, por ejemplo, gruesa y que haya sufrido mucho acné, no pueden obtenerse muy buenos resultados. El cigarro puede provocar que la circulación de los vasos finos de la piel facial se obstruyan por el alquitrán de los pitillos, esta situación produce que algunas zonas no se irriguen bien. El alcohol también es un factor a considerar sobre todo en el caso de la cicatrización de los cortes y la inflamación. A veces las secuelas de los hematomas pueden perdurar algunos meses. Esta operación detiene el proceso de envejecimiento por cinco años. Es falsa la creencia, según la cual una vez que cesan los beneficios de la cirugía el proceso de «producción de arrugas» es mayor. Los morados, el adormecimiento y la hinchazón no son extraños. A veces al cirujano se le va la mano y la tirantez aparece.

Cirugía de la frente

Mediante la cirugía tradicional se efectúa una incisión en el cuero cabelludo, que permite levantar la piel de la frente y las cejas.

La cirugía endoscópica es menos invasiva, se realizan tres incisiones, mediante un tubo endoscópico se trabaja en la musculatura permitiendo que la frente adquiera un aspecto liso y más juvenil. Ambas técnicas son permanentes.

  • Tiempo: una hora.
  • Anestesia: local.
  • Riesgos: pocas contraindicaciones.

 

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Cirugía de párpados

Es un procedimiento muy sencillo para erradicar la grasa que forma las impresentables bolsas y pliegues, que denotan un ojo cansado y triste. Puede ser por vía externa, haciendo una incisión a nivel del borde de los párpados, o por vía interna, a nivel de la conjuntiva.

  • Tiempo: una hora.
  • Anestesia: local.
  • Riesgos: para evitar consecuencias desagradables es vital analizar el tono, la posición, la tendencia a ojeras, entre otros detallitos, que determinarán lo más o menos agresivo que deba ser el cirujano. En ocasiones y ante la obsesión de que las bolsas desaparezcan, la pérdida de piel es excesiva y quedan los ojos muy «estirados». Los ojos amoratados deben desaparecer en quince días. A veces las cicatrices pueden ser muy visibles.

Cirugía de nariz

Es la cirugía más artística, presenta múltiples variedades, casi como caras hay.

 

  • Tiempo: una hora.

 

    • Anestesia: local o general.

 

  • Riesgos: la intervención es delicada, la nariz representa el 50% de la cara. Dos milímetros más o menos pueden significar deformidades, a veces sutiles o a veces notorias. El resultado definitivo de una nariz se observa tras un año, la recuperación es molesta.

 

Cirugía de labios

La tendencia actual los aumenta, la premisa dicta: labios más carnosos, labios más sensuales. Algunos cirujanos opinan que si se hinchan demasiado, pierden la forma y se vuelven exagerados y desagradables a la vista.

  • Tiempo: media hora.
  • Anestesia: local.
  • Riesgos: las sustancias más recomendables para inyectar son la grasa y el colágeno; está muy en boga el uso de biopolímeros pero éstos pueden ocasionar alergias difíciles de erradicar, ya que es un líquido muy denso y no hay forma de extraerlo porque se mezcla con el tejido, sólo si se acumula en ciertas zonas se puede sacar pero a costa de una cicatriz. El organismo absorbe la grasa y el colágeno, por lo tanto, debe repetirse la técnica. La hinchazón a veces tarda tiempo en desaparecer.

Cirugías en los senos, casi siempre poner y a veces eliminar

Si estas contenta con tu rostro, pero molesta con tus senos, he aquí los tres procedimientos más populares en esa área de tu anatomía.

 

Aumento de mamás

Se puede colocar la prótesis por delante o por detrás del músculo (ésta última más dolorosa pero con mejores resultados a la larga). La incisión puede ser por debajo del seno, la axila o la tetilla. Es una cirugía gratificante, los resultados son casi inmediatos.

  • Tiempo: una hora.
  • Anestesia: local.
  • Riesgos: reintegración a la vida laboral en 15 días. No influye en la sensibilidad y no hay riesgo de que la madre no puede amamantar al pequeño. Pueden surgir algunos hematomas, endurecimientos e infecciones.

Disminución de mamás

  • Tiempo: de dos a tres horas.
  • Anestesia: general.
  • Riesgos: la recuperación es más lenta, implica cicatrices que deben cuidarse para que no se ensanchen. Los primeros días es aconsejable mantener los brazos tranquilos, para evitar hematomas por exceso de movimiento.

Levantamiento de las mamás

Cirugía intermedia entre aumento y reducción. Se puede realizar con tejido mamario o con prótesis.

  • Tiempo: una hora.
  • Anestesia: local o general.
  • Riesgos: la recuperación es lenta, implica cicatrices que deben cuidarse para que no se ensanchen. Los primeros días es aconsejable mantener los brazos tranquilos, para evitar hematomas por exceso de movimiento.

 

Cuando el problema es la grasa

Qué hacer ante esos rollitos y la grasita depositada, obviamente quitarla. Según el ranking de la estética, estas son algunos sitios estratégicos «operables».

 

Cirugía de abdomen

Si la operación es completa, lipectomía, se sustituye la piel del abdomen inferior (debajo del ombligo) por la piel del abdomen superior. Implica una cicatriz alrededor del ombligo. Cortes y tracción de piel. La minilipectomía ataca sólo la parte por debajo del ombligo para reparar la flacidez. Si se trata de eliminar grasa la lipoescultura y la liposucción son los vehículos.

  • Tiempo: dos horas y media.
  • Anestesia: general.
  • Riesgos: La lipectomía no es una operación tan complicada como parece, conlleva el sacrificio de cicatrices grandes.

Cirugía en los muslos

Prevalecen la liposucción y la lipoescultura, devuelven el tono y eliminan la flacidez.

  • Tiempo: hora y media.
  • Anestesia: local.
  • Riesgos: pueden aparecer hematomas e infecciones, requiere reposo porque conlleva tensión en los músculos.

Cirugía en los glúteos

Los resultados no son muy satisfactorios, por lo tanto, no es muy usual. Se utilizan prótesis para rellenar la parte superior.

  • Tiempo: una hora.
  • Anestesia: local.

Riesgos: es una cirugía muy incómoda.

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