Guía sobre la Lipoescultura, parte 2

Guía sobre la Lipoescultura, parte 2

lipoescultura vs perder peso

394
0
Compartir

Es necesaria? Averigüe leyendo 

Una edad razonable, un peso manejable y un buen cirujano son algunos de los elementos esenciales para una buena lipoescultura. ¿Qué más hay que saber al respecto? Hay que ver en que forma esta la salud y que fase de la vida nos encontramos.

La logística y los cuidados necesarios también son fundamentales para no desperdiciar esta estética inversión. Desde los sueños de esbeltez hasta el resultado final, hay varias etapas que deben cumplirse para lograr una liposucción exitosa y mantener su salud.

 

El preoperatorio

El proceso empieza con la consulta preoperatoria, en la que el paciente le indica al cirujano cuáles son los resultados que quisiera obtener con la intervención; el especialista debe orientarlo y explicarle qué es factible y qué no. Tras esta disertación, se mandan a hacer los análisis respectivos de laboratorio para verificar el buen funcionamiento de los distintos sistemas.

Si están en orden, el cirujano le da al paciente una serie de indicaciones preoperatorias, entre las cuales se regulan los medicamentos o suplementos que esté tomando: el consumo de aspirinas, vitamina E, ginseng o ginkgo biloba -solas o combinadas, por ejemplo- tienden a prolongar los tiempos de sangramiento. En una cirugía como ésta, mientras un paciente más sangra, más se inflama, más tarda en recuperarse y se expone a mayor riesgo, apunta el cirujano plástico David Morales Bello.

Paralelamente, se le indican al paciente las “tareas” que debe hacer dos o tres días antes de la cirugía, como bañarse con jabones antisépticos o tomar antibióticos, en algunos casos. También se le explica cómo va a ir preparado el día de su cirugía, el tiempo de ayuno a guardar y las ropas que debe llevar; no debe usar ninguna prenda metálica ni pintura de uñas, para poder revisar el llenado capilar. Antes de entrar el quirófano, el paciente es fotografiado.

 

Bueno para las salud es el sol. lipoescultura
sol y sal son bueno para la salud de la piel

 

Según el tamaño de la zona a tratar, Morales Bello indica que se consideran diferentes tipos de anestesia. Si es un paciente que necesita algo pequeño en la papada, se utiliza anestesia local. Si es por debajo del pecho, es posible el uso de peridurales o epidurales para dormir a la persona de allí hacia abajo. Para brazos, cuello, tórax, abdomen y piernas, se emplea anestesia general. Según la cantidad de grasa extraída, el procedimiento puede durar entre una y tres horas.

Luego de la operación

La persona debe mantenerse en recuperación, como mínimo, el mismo tiempo que duró la cirugía. Si se sacan volúmenes grandes -cuatro o cinco litros de grasa-, el paciente debe permanecer hospitalizado por lo menos por 24 horas. Si son más pequeños, puede ser ambulatoria”. El experto explica que más allá de esto, el paciente nunca debe ser dado de alta si todos sus signos vitales no son estables o si su balance hidroelectrolítico no es el adecuado.

Morales Bello asegura que la primera causa de complicación es el desbalance hidroelectrolítico -alteración del nivel de agua y electrolitos-, aunque también está el riesgo de presentar una infección. Esto puede convertirse en un problema grave para la salud porque la zona que ha sido tocada es muy amplia. No estamos hablando de una infección de una herida de piel, sino de todo el panículo adiposo que fue tocado con las cánulas. Por eso es importante que el paciente haya seguido la rutina de aseo indicada. Evidentemente, el equipo debe estar perfectamente esterilizado al igual que el quirófano, que es el lugar donde siempre deben hacerse estas operaciones.

Luego de que el paciente ha sido liposuccionado, y aún anestesiado, se coloca una faja de compresión para disminuir el sangramiento y aplastar los túneles de la grasa extraída con la lipoescultura; esa faja va a utilizarse de cuatro a seis semanas durante el periodo postoperatorio.

De tres a cinco días después, dependiendo de cada quien, se inician masajes de drenaje linfático. Con esto se busca acelerar la desinflamación, dado que se acumula una gran cantidad de líquidos en la zona liposuccionada. El paciente se desinflama en 75% durante el primer mes y medio, y el resultado final se ve alrededor al tercer mes. La frecuencia de estos masajes varía según el esquema de cada fisioterapeuta y de cada cirujano”, dice Morales Bello.

No es recomendable que el individuo se exponga al sol durante las primeras seis semanas después del procedimiento. Después de este lapso, la posibilidad de hacerlo a los dos o tres meses de la operación es variable. “Siempre que haya zonas moradas o rojas, o dependiendo del estado de los orificios de incisión -de dos a tres milímetros- hay que evitar el sol porque se corre el riesgo de que se manchen”, indica el cirujano.

perder peso, peso, lipoescultura
perder peso vs lipoescultura

 

Mitos que acompañan a este procedimiento

Alrededor de la liposucción se entreteje una serie de mitos que los cirujanos deben derribar constantemente. Morales Bello señala que uno de los más comunes “es que la lipoescultura es mortal, que muchos pacientes se mueren y que hay una especie de complot en el que se le esconde a la gente la peligrosidad del procedimiento. Por supuesto que ha habido desenlaces fatales por infecciones de lipoesculturas, pero la realidad es que si es hecha en volúmenes razonables, en personas sanas, con las medidas de higiene necesarias por manos expertas y en centros preparados con un equipo técnico y humano capacitado, no encierra mayor riesgo que cualquier otra cirugía”.

El especialista agrega que algunas complicaciones pudieran estar dadas por la experticia del médico y se reflejan en los resultados finales. “Pueden haber asimetrías en las que queden lados apreciablemente más grandes que otros, y que antes de la cirugía no lo eran. Hay pacientes que antes de la operación ya tienen algún grado de asimetría, y si el médico no lo resalta antes de la cirugía, suena a excusa eso de que antes tenía la pierna derecha más gorda que la izquierda; que por eso quedó así. Si todo eso se dice antes, es diferente”.

Hay defectos en los que el cirujano se excede en la cantidad de grasa que saca o quedan detalles de aumento en zonas que no se trabajan lo suficiente. “Antes se creía que el paciente que venía con 25 kilos de sobrepeso y se hacía una lipoescultura, iba a salir flaco del quirófano. Obviamente, ésa no es la realidad. Por otro lado, si el cirujano carece de sentido artístico y estético, por muy limpia que sea su técnica, no se va a obtener un resultado adecuado. En esta especialidad se combina ese sentido de arte y de ciencia que son inseparables; si se dividen, sobrevienen resultados que no son los ideales”, apunta Morales Bello.

Otra creencia frecuente es la premisa de que las cirugías con láser son mejores que las que no lo emplean. El especialista comenta que su uso es limitado en ciertos procedimientos, y que en el caso de la lipoescultura no ha reportado beneficios reales. En teoría, irradiar la piel con láser antes de succionar la grasa sirve para que se ablanden los adipositos. Morales Bello considera que la realidad no concuerda con esa teoría, pero que hay que esperar.

“Por otra parte, mucha gente cree que los adipositos se reproducen en lo que uno los saca, y así uno se cuide, con dieta o sin dieta, va a volver a desarrollar los mismos rollos. Los adipositos no se reproducen. Uno nace y muere con el mismo número finito de adipositos. La liposucción destruye una porción de ellos, pero los que quedan pueden engordar o adelgazar de acuerdo a cuánto se come, y así es que se mantiene o se pierde el resultado de una lipoescultura”, recalca el cirujano.

Guía sobre la Lipoescultura, parte 1

No hay comentarios

Deja un comentario